La remediación de pasivos ambientales mineros en el Perú representa una oportunidad de inversión con retornos sociales, económicos y ambientales que superan ampliamente los indicadores tradicionales del Estado. Según Dante Aguilar, gerente general de Activos Mineros S.A.C. (AMSAC), estas intervenciones pueden multiplicar hasta por seis la inversión realizada. Este análisis se basa en el modelo SEROI (Retorno Social y Ambiental de la Inversión), desarrollado para medir los beneficios reales de proyectos de remediación en zonas críticas.
La aplicación de esta metodología científica permite a los tomadores de decisiones contar con evidencia sólida sobre el impacto de recuperar ecosistemas afectados por la minería antigua. Aguilar explicó que, mientras el indicador estándar estatal suele ser menor, la remediación ambiental alcanza niveles de eficiencia financiera y social superiores. El funcionario precisó: “Los proyectos de inversión en remediación ambiental pueden generar un retorno muchísimo más alto del esperado. No es solamente el indicador estándar del Estado... Aquí estamos hablando de alrededor de 600%”.
Pese a este alto potencial, el esquema de Obras por Impuestos (OxI) aún no cuenta con iniciativas en pasivos ambientales mineros debido a la complejidad técnica de los planes de cierre. La remediación exige evaluaciones especializadas y una etapa de poscierre que implica responsabilidades prolongadas para el sector privado. No obstante, el marco regulatorio ya permite legalmente intervenir estos pasivos mediante OxI, por lo que el desafío reside en generar los incentivos adecuados para atraer a las empresas a este rubro de alto impacto.
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