RIMAC reafirmó su compromiso con el desarrollo del sur del país y, en especial, con Arequipa, una de las regiones más dinámicas del Perú al presentar en una conferencia de prensa su renovada estrategia para la región, enfocada en potenciar su estructura regional, mejorar la experiencia de atención y ampliar su oferta de soluciones aseguradoras.
“En RIMAC creemos que el crecimiento del país se construye desde sus regiones. Arequipa es un motor clave de ese desarrollo y queremos acompañarlo creando la comunidad de bienestar más grande del sur, con la mejor experiencia y soluciones pensadas para la realidad y las necesidades específicas de los arequipeños”, señaló Mario Potestá, CEO de RIMAC, durante el encuentro.
RIMAC fortalece su presencia en Arequipa
Como parte de un despliegue estratégico para fortalecer su presencia en el sur del país, la aseguradora presentó sus nuevas oficinas en Yanahuara, Arequipa, concebidas como espacios modernos, digitales y de alta capacidad resolutiva, diseñados para ofrecer una atención más cercana, rápida y eficiente a los clientes de la región.
Así, RIMAC estará más cerca de donde Arequipa ‘’vive, trabaja y se desarrolla’’, detalla la compañía, reforzando su presencia en una de las plazas económicas más estratégicas del país y consolidando su liderazgo en el sur, con el objetivo de duplicar su cartera de clientes en los próximos cinco años.
Por su parte, Nicolás Mundi, Vicepresidente Ejecutivo de la División Personas de RIMAC, explicó que la estrategia de la compañía en Arequipa busca acompañar el crecimiento económico regional con soluciones integrales de protección, ahorro e inversión.
“Arequipa muestra un ecosistema ciudadano y empresarial en constante evolución, con personas cada vez más activas en la economía y en la planificación de su futuro. Nuestra estrategia es estar presentes con soluciones que no solo protejan, sino que ayuden a las personas y familias a construir bienestar financiero y personal en el largo plazo”, afirmó.
Panorama económico 2026: Arequipa y el Perú en una senda de crecimiento
En la misma línea, RIMAC presentó su análisis Panorama Económico 2026, donde destacó que el Perú mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos y una recuperación sostenida, impulsada por la demanda interna y externa; esta última favoreciendo a sectores como la minería y la agroindustria.
En el caso de Arequipa, con una población estimada de 1.6 millones de habitantes, un 95% de urbanización y un empleo formal que supera el 40%, la región se consolida como el segundo mayor aportante al PBI nacional, apoyada en una potente minería de cobre, molibdeno y oro, una agroindustria dinámica y un sistema financiero robusto.
Augusto Rodríguez, Vicepresidente Ejecutivo de Inversiones de RIMAC, detalló que en 2025 la región mostró un crecimiento moderado, con un desempeño destacado del sector agropecuario, que creció 9,5% entre enero y agosto, impulsado por mayores cosechas orientadas a exportación y una mayor producción pecuaria.
Si bien la minería registró una contracción temporal por menores volúmenes de cobre, plata y plomo, el mediano plazo luce favorable: proyectos como Tía María, Zafranal y Cerro Verde podrían elevar hasta 60% la producción anual de cobre de la región, fortaleciendo su rol estratégico en el crecimiento del país.
A nivel macro, el contexto internacional sigue siendo favorable para el Perú, con mejores términos de intercambio, una balanza comercial sólida y una de las menores volatilidades cambiarias de la región. La creación de empleo formal y el aumento de la masa salarial confirman una economía en proceso de consolidación, aunque se mantiene la vigilancia sobre riesgos como la incertidumbre electoral, la seguridad ciudadana y los posibles efectos de un evento El Niño en 2026.
Por: José Ignacio Beteta
Después de mucho tiempo, y como una señal que no conviene ignorar, los sindicatos de trabajadores de Petroperú S.A. han llamado a huelga. En una empresa sana, una huelga es una disputa laboral. En una empresa quebrada de facto, sostenida con oxígeno fiscal y promesas políticas, una huelga es otra cosa: un síntoma de que el modelo está llegando al límite.
Y entonces vuelve la pregunta que siempre reaparece cuando se discute Petroperú: ¿es una empresa “estratégica” que el Perú debe defender?
La respuesta —por incómoda que sea para algunos— es no.
En el debate público peruano, lo “estratégico” suele confundirse con lo grande, lo histórico o lo simbólico. Pero una empresa estratégica no se define por el tamaño de su edificio, ni por el peso emocional de su pasado. Se define por su propósito, por su utilidad real para el país y, sobre todo, por su sostenibilidad económica en tiempos críticos: precios del crudo volátiles, shocks logísticos, presión cambiaria, incertidumbre geopolítica. Es precisamente ahí donde una empresa estratégica debería demostrar músculo. Petroperú muestra lo contrario: fragilidad financiera, dependencia del Estado y una exposición permanente al riesgo.
A esa debilidad se suma un dato que desmonta otro de los grandes mitos: su alcance se achica. Petroperú reporta cerca de 29% de participación en el mercado nacional en 2024, pero distintas estimaciones la ubican por debajo del 25% y en caída año tras año. No estamos hablando de un “pilar del abastecimiento”, sino de un actor cada vez más marginal en un mercado donde la competencia ya asegura oferta. Es cierto que llega a zonas alejadas. Pero para cumplir ese rol no necesita el tamaño que hoy tiene. Si el problema es la última milla, lo razonable es una solución focalizada: distribución y comercialización local, incluso con un subsidio transparente y limitado si fuera estrictamente necesario. Lo demás es gigantismo estatal mal administrado.
Hay quienes sostienen que Petroperú se justifica por “seguridad energética”. La frase suena bien, pero no resiste un análisis serio. La seguridad energética moderna no se garantiza con propiedad estatal: se garantiza con reglas, supervisión y capacidad de respuesta. El Perú ya tiene mecanismos regulatorios para asegurar continuidad de abastecimiento, como obligaciones de existencias mínimas para mayoristas bajo normativa sectorial supervisada por Osinergmin. Eso es defensa real: asegurar stock, diversificar abastecedores, fiscalizar cumplimiento, sancionar incumplimientos. No comprar el cuento de que sin Petroperú el país se apaga.
Porque, además, ¿qué tipo de “defensa” es una empresa que no puede garantizar confiabilidad operacional? Un activo estratégico, por definición, debe funcionar. Petroperú acumula episodios públicos de incendios, inundaciones, rupturas del oleoducto y una larga lista de contingencias que no deberían ser normales en un operador que se vende como “clave” para el país. Si tu supuesta garantía energética está llena de fallas, no es un escudo: es un riesgo interno que el Estado arrastra por decisión política.
Y el problema se agrava cuando miramos la infraestructura más sensible: el Oleoducto Norperuano. La narrativa oficial insiste en su importancia amazónica, pero el registro de ataques, conflictos y dificultades de continuidad muestra una realidad distinta: vulnerabilidad persistente. Cuando la infraestructura es frágil, la estrategia inteligente no consiste en idolatrar una sola empresa, sino en fortalecer la resiliencia del sistema completo: contingencias, rutas alternativas, fiscalización, inteligencia contra el robo de combustibles, logística de emergencia, y capacidad real de abastecimiento frente a desastres.
De hecho, Petroperú puede terminar debilitando aquello que dice proteger. Cada vez que el Estado absorbe pérdidas, rescata deuda o financia agujeros, hay un costo de oportunidad. Ese dinero no cae del cielo. Sale de los contribuyentes. Y lo que se deja de financiar es precisamente lo que sí mejora seguridad energética: persecución del crimen organizado que roba y trafica combustibles, fortalecimiento de Osinergmin, Sunat y Aduanas, infraestructura crítica, stock estratégico público, respuesta ante desastres, mantenimiento de redes y control territorial.
En otras palabras: el mito de Petroperú como “empresa estratégica” nos sale carísimo porque nos distrae de lo estratégico de verdad.
Y aquí viene la parte más importante, la que debería cerrar el debate con honestidad nacional: el Perú no es una potencia petrolera. No tenemos amplias reservas de crudo. No podemos seguir actuando como si el petróleo fuera nuestra columna vertebral. Nuestra soberanía no se juega en sostener una petrolera estatal con problemas estructurales. Se juega en otros frentes donde sí podemos ser fuertes: seguridad alimentaria, seguridad hídrica, seguridad energética basada en reglas y competencia, y sobre todo autonomía financiera con reservas internacionales y una economía que cuide los recursos públicos.
El Perú ya es —en potencia— una potencia. Pero no por el petróleo.
Por eso, frente a la pregunta de si Petroperú es una empresa estratégica que debemos defender, la respuesta correcta es simple: no. Lo que debemos defender es el interés del contribuyente, el abastecimiento con reglas y un Estado que invierta donde realmente protege al país, en lugar de sostener símbolos que nos cuestan más de lo que nos aportan.
La industria de exploración minera en el Perú cierra un ciclo de fuerte expansión, con un crecimiento del 34% en las inversiones acumuladas hasta septiembre de 2025, alcanzando los US$ 455 millones. Este dinamismo responde a la cotización histórica de los metales básicos y preciosos, lo que ha fortalecido el atractivo geológico del país. Adán Pino, presidente de proEXPLO 2026, proyectó un panorama aún más favorable para el próximo año, indicando que “la inversión en exploración en el Perú se va a incrementar en el 2026. El número de proyectos de cobre y oro va a ser mayor al que estamos registrando este año. Mi proyección es que el dinero de las mineras junior se enfocará en países que brinden condiciones adecuadas, y el Perú sigue siendo muy atractivo para el segmento senior y junior”.
Dentro de la cartera de proyectos que se espera tomen protagonismo en el corto plazo, destacan iniciativas en Cajamarca y Arequipa que podrían transformar la economía regional a través del canon y las regalías. El presidente de proEXPLO resaltó que el cobre es actualmente el metal más demandado debido a la transición energética global, superando incluso el perfil del litio. Pino señaló que existen depósitos de clase mundial listos para avanzar, afirmando que “veo con muy buenos ojos a Michiquillay y La Granja en Cajamarca; son proyectos con perfiles para obtener volúmenes interesantes de recursos. Otro proyecto que está avanzando es Zafranal en Arequipa, que está ad portas de iniciar construcción en el 2026 y tendrá un impacto importante en la generación de trabajo”.
No obstante, el sector enfrenta desafíos críticos relacionados con la excesiva demora en la obtención de permisos ambientales y la expansión de la minería ilegal. Actualmente, un permiso para explorar puede tardar entre 1.5 y 4 años, una brecha que el Gobierno busca reducir mediante la optimización de procesos. Adán Pino advirtió que la inseguridad jurídica causada por la minería ilegal es un factor disuasivo para los capitales extranjeros, puntualizando que “un inversionista lo pensaría dos veces si ve que un área prospectiva está invadida por mineros ilegales. Por eso, el lema de nuestro evento es ‘Promoviendo el descubrimiento para un futuro sostenible’, ya que necesitamos educar a la población y agilizar los permisos para que los recursos se exploten de manera formal y responsable”.
En América latina, países con sistemas tributarios difíciles de cumplir y cargados de trámites han empujado a millones de trabajadores y empresas hacia la informalidad. El caso peruano ilustra este problema con claridad.
La baja recaudación fiscal en el Perú no se explica solo por la informalidad, sino por un sistema de formalización engorroso y poco accesible, junto a un gasto público que no se traduce en mejores servicios. Para avanzar, el país necesita simplificar procesos, mejorar la eficiencia y enfocarse en ampliar la base de contribuyentes, en lugar de seguir sobrecargando a quienes ya cumplen.
1. La recaudación es baja porque pocos pueden formalizarse
El Perú obtiene apenas 1,7% del PBI por impuesto a la renta personal, frente al 8% promedio de los países de la OCDE. En contribuciones a salud y pensiones la brecha también es grande: 2,1% del PBI en el país, contra 3,6% en América Latina y el Caribe y 9% en la OCDE. La explicación estructural es simple y dura: solo 3 de cada 10 trabajadores (30%) tienen un empleo formal. La recaudación cae porque la base es estrecha, no porque quienes están dentro del sistema aporten poco.
2. Impuestos a la propiedad: se recauda poco por fallas del Estado
El impuesto a la propiedad aporta solo 0,4% del PBI en el Perú, frente a 0,9% regional y 1,8% en la OCDE. La razón no está en los contribuyentes sino en la administración: catastro incompleto, valores prediales desactualizados, municipios con poca capacidad operativa y amnistías recurrentes que desincentivan el pago. Mejoras técnicas e institucionales en estos frentes podrían aumentar significativamente la recaudación.
3. Evasión: el agujero que no se cierra
La evasión global ronda el 40%. En el impuesto a la renta, la evasión supera el 50%, lo que equivale a cerca del 4% del PBI que no llega a las arcas del Estado. Es la otra cara del problema: mientras el Estado no logra ampliar la base ni asegurar el cobro, grandes porciones de renta efectiva permanecen fuera del sistema.
4. La informalidad no es elección: es una respuesta racional
Para personas y pequeñas empresas, formalizarse significa trámites engorrosos, costos elevados y exigencias que muchas veces superan su capacidad operativa. En ese contexto, la informalidad —más que una costumbre— es una respuesta lógica a un sistema que no facilita el cumplimiento, sino que lo encarece y lo complica.
5. El gasto público debilita la legitimidad fiscal
No basta con señalar que falta recaudar; es clave preguntar cómo se gasta. El presupuesto 2026 asciende a S/ 257 mil millones (aumento del 2,2% respecto a 2025), mientras que en los últimos diez años el gasto en personal se incrementó 152%. A esto se suma el drenaje por Petroperú, con pérdidas acumuladas superiores a S/ 24,000 millones desde 2013. Ese mal manejo erosiona la confianza ciudadana y reduce la disposición a formalizarse y pagar.
6. Presión sobre pocos, impunidad para muchos: la solución es ampliar la base
La presión fiscal efectiva recae sobre un grupo reducido: los formales. Subir impuestos a quienes ya cumplen no es una salida sostenible. La solución real es permitir que más peruanos se formalicen: simplificar trámites, reducir costos de entrada, modernizar el catastro, fortalecer municipalidades, ordenar los beneficios tributarios y mejorar la calidad del gasto público.
El problema no es que “no haya dinero”; es que el Estado impone barreras a la formalidad y luego gestiona mal los recursos que sí recauda. Si el país quiere más recursos sin ahogar la actividad económica, debe dejar de asfixiar la formalización y empezar a gastar con eficacia.
Cerrado el segundo mes de campaña navideña, Caja Arequipa sumó 2,000 millones en desembolsos de créditos por campaña, cifra que se mantiene en línea con la proyección institucional de alcanzar S/ 3,000 millones en colocaciones en el último trimestre del año.
Este resultado histórico reafirma el liderazgo de Caja Arequipa en el sistema de microfinanzas del país. Así, la entidad proyecta cerrar el último trimestre del año con un crecimiento del 15% respecto al mismo periodo del año pasado.
“El desempeño alcanzado en este segundo mes de campaña navideña confirma la confianza que las MYPE depositan en nosotros y el esfuerzo desplegado por Caja Arequipa a través de sus distintos productos financieros al servicio de los emprendedores. Esperamos cerrar un año de gran dinamismo y seguiremos trabajando para que más peruanos accedan a oportunidades que impacten en el crecimiento de sus negocios y transformen sus vidas y comunidades”, señaló Luis Gallegos gerente central de Negocios de Caja Arequipa.
Del total de créditos colocados en lo que va de la campaña navideña, más de S/ 1,666 millones fueron destinados a las micro y pequeñas empresas (MYPE). De este monto, el 62% se orientó a capital de trabajo y a la adquisición de maquinaria y activos fijos, recursos claves para sostener y expandir las actividades de los emprendedores en un periodo de alta demanda como la campaña navideña. Este resultado refleja el dinamismo en actividades ligadas al impulso de la campaña navideña.
En tanto durante campaña navideña, los créditos de consumo sumaron más de S/ 316 millones de soles; los créditos hipotecarios más de S/ 18 millones y los créditos dirigidos a las grandes y medianas empresas sumaron poco más de S/ 1 millón.
Caja Arequipa cuenta con 231 agencias presentes en todas las regiones del país, consolidando su presencia y ofreciendo productos y servicios diseñados para las necesidades de sus clientes.
Sobre Caja Arequipa
Con 39 años de trayectoria, Caja Arequipa es líder en el sistema de microfinanzas peruano, promoviendo el desarrollo económico de miles de familias y emprendimientos en todas las regiones del país. Al 30 de noviembre de 2025, la entidad alcanzó una cartera bruta de créditos de S/ 10,249 millones, y atendió a más de 654,327 clientes de crédito a nivel nacional.
Como se recuerda, en octubre pasado, Caja Arequipa presentó su campaña navideña “Las mesas que construyen el futuro son las mesas que nos unen”, un homenaje a los emprendedores del país que trabajan con dedicación durante todo el año y que, en diciembre, comparten los frutos de su esfuerzo alrededor de la mesa familiar.
Con el objetivo de fomentar un diálogo informado sobre el desarrollo del país, se lanza Saber para Crecer, una campaña de comunicación que busca fortalecer la transparencia, la sostenibilidad y la participación ciudadana en torno a tres sectores clave: la minería, la infraestructura y la pesca, pilares del crecimiento económico y regional del Perú.
En un contexto en el que la información sobre inversiones y proyectos suele presentarse en términos altamente técnicos o alejados de la vida cotidiana, Saber para Crecer propone una nueva forma de comunicar. La campaña traduce conceptos complejos en mensajes simples y comprensibles, conectando a las personas con los procesos de desarrollo y mostrando cómo las decisiones sobre proyectos, obras o actividades productivas inciden en sus comunidades y entornos.
La iniciativa parte de una convicción central: el desarrollo sostenible depende no solo de la inversión, sino también de una ciudadanía informada y de la confianza entre los sectores público y privado. Por ello, Saber para Crecer promueve una cultura de transparencia, rendición de cuentas, vigilancia ciudadana y diálogo informado. Su propósito es que más peruanos participen activamente en los temas que determinan el futuro de sus regiones, sobre la base de información clara, accesible y verificable.
Asimismo, la campaña pone énfasis en un enfoque descentralizado, priorizando las regiones donde estas actividades tienen un impacto directo. A través de materiales informativos, contenidos educativos y espacios de diálogo, Saber para Crecer busca fortalecer capacidades locales, visibilizar buenas prácticas y fomentar una ciudadanía activa que contribuya a construir un modelo de desarrollo más justo y sostenible.
En coordinación con actores públicos, privados y sociales, la iniciativa —liderada por la organización Red Semilla— se consolida como una plataforma que articula información, comunicación y acción cívica. De esta manera, reafirma su compromiso de contribuir a un Perú donde el crecimiento económico vaya de la mano con la sostenibilidad y la participación ciudadana.
Mientras el mundo acelera hacia una economía sin billetes ni monedas, millones de personas siguen dependiendo del dinero en efectivo para vivir. En el Perú —y en buena parte del planeta— la digitalización avanza más rápido que la inclusión, y esa brecha puede dejar a muchos fuera del sistema financiero: especialmente a los adultos mayores.
Mientras las ciudades avanzan hacia un futuro sin billetes ni monedas, en varias zonas del Perú —y entre sus generaciones mayores— el dinero en efectivo sigue siendo más que un medio de pago: es una forma de autonomía. Incluso, ante la proliferación de las billeteras móviles y los códigos QR, miles de peruanos continúan dependiendo del efectivo para vivir, no por resistencia al cambio, sino porque la digitalización aún no los alcanza.
Adultos mayores y su inclusión en el mundo digital
Según el Banco Mundial, más del 40 % de los adultos mayores en América Latina no utiliza internet ni teléfonos inteligentes. En el Perú muchos jubilados todavía hacen fila cada mes para cobrar su pensión en ventanilla, porque no creen en las aplicaciones bancarias o no tienen acceso a una red. Así, el dinero en efectivo representa su única conexión real con la economía cotidiana.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el país tiene aproximadamente 4,7 millones de adultos mayores, lo que representa el 13,9% de la población total. En ese grupo, la brecha digital es evidente: la tecnología no es parte de su rutina diaria, y la dependencia de herramientas digitales suele generar desconfianza.
En las zonas rurales, esa realidad se multiplica. Solo el 20,5 % de los hogares rurales tiene acceso a internet, según el INEI. Allí, los pagos digitales no son una opción viable: la señal es inestable, los cajeros están lejos y la tecnología sigue siendo un lujo. Los agricultores, comerciantes y jubilados de comunidades altoandinas dependen del dinero en efectivo para todo: comprar alimentos, pagar transporte o vender sus productos.
En ese contexto, eliminar por completo el dinero en efectivo no sería un avance, sino un retroceso en inclusión financiera. En un país donde la conectividad aún no llega a todos, el reto no es reemplazar los billetes por aplicaciones, sino garantizar que nadie quede fuera del sistema por falta de internet o de alfabetización digital.
Más que billetes, una cuestión de libertad
La Asociación de Contribuyentes del Perú propone al respecto un modelo que combine ambos sistemas. El dinero en efectivo garantiza libertad, privacidad y autonomía, mientras que el dinero digital aporta eficiencia y rapidez. El desarrollo, señala, no consiste en elegir entre uno u otro, sino en permitir que ambos convivan.
La Asociación plantea mapear los “desiertos de efectivo” —zonas donde la infraestructura bancaria o digital es insuficiente— y priorizar la inversión pública y privada para garantizar el acceso a medios de pago en todo el país. Además, recomienda mantener la red de cajeros y agentes bancarios, reforzar la seguridad ciudadana y proteger la privacidad digital de los usuarios. Una economía moderna, dice, debe ser también una economía accesible.
El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) tiene una cartera de proyectos de Obras por Impuestos (OxI), que equivale a S/ 1,311 millones, de los cuales 60% están comprometidos y el resto están en promoción, informó el titular de la institución, Rohel Sánchez.
La autoridad regional, quien participó en la inauguración de la Exhibición Tecnológica Minera (EXTEMIN), en el marco de PERUMIN 37, refirió que la apuesta del sector minero por este mecanismo es importante, de allí que actualmente tienen proyectos en diversos sectores, como educación, transporte y salud.
“Estamos impulsando esta cartera, ya que el impuesto que se genera se queda en obras para la región”, dijo la autoridad en el marco de la convención minera que se realiza en Arequipa.
Dentro de las obras ejecutadas bajo este mecanismo, destacan diversos colegios emblemáticos, como Arequipa (Cerro Verde), Héroes del Cenepa (Ferreyros), José Carlos Mariátegui de Mollendo (Southern); también de infraestructura hídrica, como la represa Casa Blanca (Yura, Leche Gloria y La Tinka); y en salud, el Centro de Salud de Matarani (Tisur). Además, está por concretarse el mejoramiento de la IE Mariano Rivero y Ustriz, en el centro poblado Cocachacra (Southern), entre otros proyectos.
Además, el gerente regional, Berly Gonzales, indicó que de los S/ 1,300 millones, unos S/ 400 millones están en proceso de convocatoria y el resto -con la que cerrarán su gestión- están en proceso de aprobación de estudios para su priorización. “La meta es que se utilice el 100% de la capacidad para la emisión de Certificados de Inversión Pública Local y Regional (CIPRL)”, sostuvo.
Promoción de energías renovables
El Gobierno Regional de Arequipa está presente en PERUMIN 37 con la promoción de sus proyectos de inversión, sobre todo, los relacionados con el hidrógeno verde. La autoridad regional detalló que la inversión en energía renovable en la región es de US$ 4 mil 250 millones y en un año esperan alcanzar los US$ 7 mil millones, superando a la inversión minera en la región.
Para ello, en el sector de El Pedregal (Caylloma), comentó, ya tienen separadas 30 mil hectáreas de tierras para la construcción del Parque Industrial de Energías Renovables; mientras que, en Matarani (Islay) se separaron 161 hectáreas para la generación de hidrógeno verde, gris y azul.
PERUMIN 37 inició hoy sus actividades en el Centro de Convenciones de Cerro Juli, con la inauguración de su Exhibición Tecnológica Minera (EXTEMIN). La ceremonia contó con la presencia del ministro de Energía y Minas, Jorge Montero, el gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez; el presidente del Congreso, José Jerí; la embajadora de Alemania en Perú, Sabine Bloch, autoridades locales y representantes del cuerpo diplomático.
El tradicional corte de cinta marcó el inicio de una semana en la que la minería peruana exhibirá innovación, tecnología y diálogo multisectorial. En la ceremonia, Jimena Sologuren, presidente de PERUMIN 37, resaltó que esta feria congrega a más de 800 empresas y delegaciones de 16 países, con Alemania como nación aliada.
“EXTEMIN va mucho más allá de ser una vitrina comercial: es un escenario para acercarnos y ver cómo la tecnología puede ayudarnos a construir una minería cada vez más sostenible, competitiva y cercana a las comunidades”, señaló. Asimismo, saludó la participación de jóvenes profesionales y de los 37 becarios de PERUMIN provenientes de 20 regiones del país, quienes representan el futuro de la industria
Por su parte, Darío Zegarra, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), destacó que EXTEMIN es reflejo del compromiso de la industria con la innovación, la sostenibilidad y la generación de oportunidades.
“Nuestra industria solo puede sostenerse y legitimarse en el tiempo si se hace de manera responsable, transparente y centrada en las personas. Cada stand y cada propuesta tecnológica son un mensaje de confianza hacia el Perú y hacia las comunidades”, afirmó.
La inauguración también puso en relieve iniciativas como PERUMIN Hub, PERUMIN Inspira, el Foro TIS y la Alameda de la Academia, que reconocen la innovación, la investigación y el emprendimiento en el sector.
Con esta apertura, PERUMIN 37 inicia sus actividades académicas, técnicas y comerciales, consolidándose como uno de los eventos mineros más importantes de la región y una plataforma clave para debatir los desafíos sociales, ambientales y económicos de la minería peruana y mundial.
El impacto de la transición hacia energías renovables en las dinámicas geopolíticas de América Latina se analizará en el Foro Transición Energética Minera, señaló el Comité Organizador de PERUMlN 37, evento a realizarse en la ciudad de Arequipa del 22 al 26 de setiembre de este año.
“La transición energética mundial ya está en marcha. Y los minerales críticos como el litio, el cobre o el níquel están en el centro de atención. Este foro es el espacio clave para debatir esta coyuntura. Un encuentro de alto nivel donde se analizarán los desafíos, oportunidades y decisiones que marcarán el futuro de la minería, la energía y el desarrollo sostenible en la región”, mencionó José Estela, presidente del Foro de Transición Energética Minera.
Geopolítica de los minerales
El foro se desarrollará el 25 de setiembre en la Sala Hermanos Ticlavilca del Centro de Convenciones Cerro Juli y abordará cuatro ejes: transición energética y sostenibilidad; política energética minera; minerales críticos y geopolítica; y descarbonización de la industria.
Por la tarde, a partir de las 3 p.m., el Bloque 03: Geopolítica de los minerales críticos de América Latina en la transición energética será moderado por Rodrigo Darquea, jefe de Asuntos Corporativos LATAM en la compañía minera australiana BHP.
La conferencia titulada “El Futuro Geopolítico de América Latina en la Era de los Minerales Críticos” estará a cargo de Arnoldus M. van den Hurk, director del Observatorio de la Minería Climática Justa (Geopolítica Mineral).
Asimismo, M. van den Hurk, estará acompañado por un destacado panel compuesto por Rómulo Mucho, ex ministro de Energía y Minas del Perú; Alejandra Cardona, directora ejecutiva de la Cámara Argentina de Empresas Mineras; Juan Biset, consultor estratégico en Minería y Sostenibilidad y ex subsecretario de Política Minera Argentina; y Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería.
El Foro contará con la participación de 24 especialistas de ocho países, entre ellos cinco exministros y representantes de la academia y la industria.
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