El próximo Gobierno deberá concentrarse en cinco prioridades para recuperar la confianza, elevar el crecimiento y reducir brechas sociales: proteger la institucionalidad fiscal, destrabar la inversión privada, mejorar la inversión pública, impulsar el empleo formal y enfrentar la inseguridad vinculada a economías criminales, según la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
En ese contexto, la confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso viene generando incertidumbre, afectando la confianza empresarial y retrasando decisiones de inversión.
La primera tarea será preservar la solidez de las finanzas públicas, que actualmente presenta una deuda cercana al 30 % del PBI, así como evitar medidas sin sustento técnico que comprometan el equilibrio fiscal. En esa línea, el Consejo Fiscal advirtió que esas decisiones “profundizan la precariedad del sistema previsional peruano y generará desequilibrios macroeconómicos y fiscales”.
Además, será clave destrabar proyectos de inversión por más de US$70,000 millones mediante reglas claras, menor burocracia y mayor protección a la inversión privada. Según Credicorp Capital, es necesario “tomar medidas que permitan aprobvechar plenamente los vientos externos favorables”.
Otro eje será reducir la pobreza y la informalidad. En 2024, la pobreza alcanzó el 27.6 %, afectando a más de 9 millones de personas, mientras que el 59.4 % de peruanos se encuentra en pobreza o vulnerabilidad.
Asimismo, más del 70 % de trabajadores se desempeña en la informalidad, cifra que se eleva al 94 % en zonas rurales. Finalmente, fortalecer la seguridad, la justicia y la lucha contra economías criminales será clave para sostener la inversión, el empleo y los servicios públicos.
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