La presidenta Keiko Fujimori anunció un nuevo esquema de coordinación entre el Ejecutivo, los gobiernos regionales y las municipalidades, con el propósito de alinear las políticas públicas y la inversión bajo metas nacionales comunes.
En su primer Mensaje a la Nación, la mandataria sostuvo que su gobierno establecerá "canales de diálogo con los gobiernos regionales y municipales para incorporar mecanismos eficientes de trabajo coordinado, de manera que todos los niveles de gobierno contribuyan, desde su competencia, a las grandes metas nacionales".
La propuesta fue reforzada más adelante al señalar que el Gobierno Nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades deben dejar de funcionar "como compartimentos separados", para lo cual anunció la implementación de mecanismos de coordinación e incentivos que permitan trabajar "como un solo Estado".
La propuesta del Ejecutivo también reabre el debate sobre el alcance de la descentralización. Antes del Mensaje a la Nación, la gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez, señaló que espera una relación más cercana con el Gobierno Nacional, basada en el diálogo permanente, la confianza y la corresponsabilidad, al considerar que los gobiernos regionales conocen la realidad de sus territorios y que los grandes desafíos del país deben construirse desde las regiones y no únicamente desde Lima.
No obstante, la autoridad regional precisó que una mayor articulación con el Ejecutivo debe ir acompañada del respeto a la autonomía regional y del fortalecimiento del proceso de descentralización.
En ese sentido, planteó reforzar el Fondo de Compensación Regional (FONCOR), descentralizar funciones técnicas de entidades como Invierte.pe, OSCE y ProInversión, simplificar los procedimientos administrativos y garantizar transferencias oportunas que permitan continuar y acelerar la ejecución de obras en las regiones.
Si bien el mensaje presidencial marca una nueva orientación hacia una mayor coordinación entre el Gobierno Nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades, uno de los principales retos será definir cómo ese modelo de articulación se compatibilizará con la autonomía regional y el proceso de descentralización, un aspecto que desde Moquegua es considerado fundamental para impulsar proyectos estratégicos y atender las necesidades específicas de cada territorio.
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