El director del Centro de Gobierno de la Universidad Católica San Pablo, Carlos Timaná, advirtió que promover una nueva Asamblea Constituyente no sería positivo para el Perú, debido a que generaría incertidumbre política, económica y social en el país. El especialista sostuvo que cambiar la Carta Magna implicaría comenzar algo sin saber cómo terminará y pone en riesgo las reformas económicas que permitieron estabilidad durante las últimas décadas en el Perú.
“Hablar de una asamblea constituyente significa empezar desde cero. La mayoría de estos partidos que quieren cambiar la Constitución solo quieren quitar las reformas que se hicieron en los 90 que generaron solidez económica y buscar una mayor injerencia del Estado en la economía”, explicó.
Timaná indicó que uno de los principales riesgos sería que el Gobierno concentre demasiado poder. Según señaló, cuando un presidente impulsa el cambio total de la Constitución, podría buscar eliminar las instituciones democráticas y gobernar sin límites, una situación que afectaría la estabilidad y libertad del país.
“La idea de cambiar un texto constitucional para que mágicamente el Perú sea algo distinto es un engaño; no se están tomando con seriedad los problemas del país y podríamos perder lo que hemos ganado”, dijo.
Asimismo, Timaná advirtió que un cambio constitucional podría generar consecuencias económicas negativas como una posible hiperinflación, además de una mayor estatización de empresas privadas, afectando de esta forma las inversiones y la confianza empresarial.
Añadió que este tipo de propuestas ya mostró resultados desfavorables en otros países de la región como Bolivia y Venezuela, donde las modificaciones constitucionales no mejoraron la calidad de vida de la población, sino que provocaron crisis económicas y políticas que persisten hasta la actualidad.
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