Ante el riesgo de lluvias por el Fenómeno El Niño, SUNASS intensificó la inspección de las redes de alcantarillado en Arequipa para evitar que buzones y colectores colapsen durante una emergencia. Desde mayo, la entidad verificó 137 colectores y 237 buzones en zonas consideradas críticas de la región.
El jefe de SUNASS en Arequipa, Saúl Alire, explicó que las inspecciones se concentran principalmente en los alrededores de mercados, centros comerciales y mercados de abastos, donde suelen registrarse problemas durante las lluvias. La fiscalización abarca 11 localidades de las provincias de Camaná, Islay, Condesuyos, La Unión, Castilla y Caylloma.
Uno de los problemas identificados durante las visitas de campo fue la dificultad para ubicar algunos buzones, debido a que habían quedado cubiertos por capas de pavimento y otras obras. En otros casos, se encontraron estructuras obstruidas, por lo que SUNASS dispuso su ubicación, destape y desobstrucción durante el momento de la intervención.
“Estamos tratando de monitorear lo más que se pueda cómo están los redes de alcantarillados, sus colectores y sus buzones para que cuando ocurra una eventualidad esos puedan estar funcionando (…). Dar el mantenimiento lecorresponde necesariamente a la empresa SEDAPAR, porque es responsable de sus redes”, indicó.
El funcionario indicó que estas acciones buscan corregir las deficiencias detectadas de manera inmediata y evitar que permanezcan pendientes hasta una eventual emergencia. Además, SUNASS recomendó a Sedapar actualizar el catastro de sus redes para identificar toda su infraestructura y especialmente, los tramos ubicados en puntos críticos.
Otro punto de atención son los buzones sin tapa o con tapas deterioradas, por lo que el representante de SUNASS pidió a la población reportar estos casos de inmediato a Sedapar, quien tiene un plazo de 24 horas para reponer la tapa. De incumplirse este plazo, podrían aplicarse sanciones debido al riesgo que provocan estas estructuras para peatones y vehículos.
“Por supuesto que va a haber una sanción y puede haber no solamente una sanción por no cumplir, sino además hay un riesgo significativo para las personas, con daños a la vida o pueda generarse otro daño material. Por eso, es que esos casos deben reportarse de manera inmediata y la empresa tiene 24 horas para solucionar ese problema que es una tapa de buzón”, sostuvo Alire.
Asimismo indico que las inspecciones continuarán hasta diciembre con el objetivo de ampliar la revisión de colectores y buzones en zonas vulnerables. Agregó que, además de las acciones preventivas frente a las lluvias, existe una brecha en la renovación de redes de agua y alcantarillado, por lo que se espera que futuras inversiones permitan atender el deterioro de la infraestructura que existe.
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